Finanzas

Cuánto cobrar como freelance en Colombia

Casi todo freelance en Colombia empieza cotizando por intuición: toma el sueldo que quiere, lo divide por 160 horas y pone ese precio. La cuenta falla porque de cada factura salen aportes, una posible retención, gastos y el dinero de los meses en que nadie te paga. Esta guía arma la tarifa desde el final: qué debe quedarte limpio y cuánto hay que facturar para lograrlo, con números calculados con las reglas de 2026.

Por el equipo de RedutilActualizada el 8 min de lectura

Por qué dividir el sueldo deseado entre 160 horas siempre se queda corto

Un empleado recibe su salario y su empresa paga aparte parte de la seguridad social, la prima, las cesantías y las vacaciones. Un contratista independiente carga todo eso por su cuenta y, además, no factura todas las horas del mes. Cobrar como si fueras empleado con otro nombre es regalar buena parte de tu ingreso real.

Un caso concreto: quieres $5.000.000 limpios al mes, con $300.000 de gastos (internet, licencias, equipo), 15 días de vacaciones al año y un mes sin contrato. La cuenta ingenua da $5.000.000 ÷ 160 = $31.250 por hora. La cuenta completa, como veremos, exige $42.366 con las mismas 160 horas: un 36 % más. Y si tus horas facturables reales son 110, la tarifa sube a $61.624, casi el doble de la ingenua.

El IBC del 40 % y lo que pagas cada mes de seguridad social

Quien presta servicios como independiente cotiza sobre un ingreso base de cotización (IBC) equivalente al 40 % del valor mensualizado del contrato, sin contar el IVA (Ley 1955 de 2019, art. 244). Hay un piso de un salario mínimo, $1.750.905 en 2026, que se activa cuando el contrato mensual es menor a $4.377.263, y un tope de 25 salarios mínimos.

Sobre ese IBC pagas salud (12,5 %), pensión (16 %) y ARL según el nivel de riesgo: 0,522 % en el nivel I, que es el de oficina, consultoría y desarrollo de software. Desde 4 salarios mínimos de IBC ($7.003.620, es decir, contratos de unos $17,5 millones al mes) se suma el Fondo de Solidaridad Pensional, del 1 % en adelante.

Con un contrato de $6.778.616 al mes, que es el que resulta de nuestro ejemplo, los aportes quedan así:

ConceptoBase o tasaValor mensual
IBC40 % de $6.778.616$2.711.446
Salud12,5 % del IBC$338.931
Pensión16 % del IBC$433.831
ARL nivel I0,522 % del IBC$14.154
Total aportes$786.916

La retención: cambia según quién te paga y cómo

La retención en la fuente no es un impuesto extra, sino un anticipo que tu cliente descuenta y consigna a la DIAN a tu nombre; la recuperas al declarar renta si te retuvieron de más. Pero afecta tu flujo de caja, y el mismo contrato puede tener retenciones muy distintas según cómo la practique el pagador.

Si el cliente aplica la tabla del art. 383 del Estatuto Tributario sobre una base depurada (restando salud, pensión y, cuando procede, la renta exenta del 25 %), en nuestro ejemplo la base queda por debajo de 95 UVT y la retención es cero. Si en cambio aplica una tarifa fija de honorarios del 10 %, para recibir el mismo neto tendrías que facturar $7.643.332, con una retención de $764.333 cada mes. Son casi $865.000 de diferencia en la factura por la misma promesa de neto.

La renta exenta del 25 % y el resto de deducciones no aplican siempre; depende de tu situación y de lo que el contratante reconozca. Antes de cotizar, pregunta cómo te van a retener y pide la respuesta por escrito.

Provisiones: vacaciones y meses sin contrato

Nadie te paga las vacaciones, ni la prima, ni el mes que tu cliente tarda en renovar. Tu ingreso anual tiene que financiar los doce meses aunque solo factures parte de ellos. La matemática es multiplicativa, no una suma de porcentajes: si descansas 15 días al año facturas 345 de 360, y si pasas un mes sin contrato facturas 11 de 12.

Con esos dos supuestos, el factor es (360 ÷ 345) × (12 ÷ 11) = 1,1383. Tus $5.000.000 netos deseados se convierten en $5.691.700 que debes generar cada mes trabajado, es decir, $691.700 de provisiones. Si además sumas los $300.000 de gastos, el objetivo mensual es $5.991.700 antes de aportes.

Horas facturables: 160 no son 160

Un mes laboral tiene unas 160 horas, pero un independiente rara vez las factura todas. Cotizar, reuniones que no están en el alcance, cobranza, capacitación y esperar aprobaciones consumen tiempo que nadie te paga. Muchos freelancers descubren que su mes real ronda las 100 a 120 horas facturables.

Conviene medirlo: lleva un registro simple durante cuatro semanas y divide el total facturado entre las horas reales de trabajo. Ese número, y no 160, es el divisor honesto. Cambiar las horas no altera cuánto necesitas facturar al mes; cambia cuánto debes cobrar cada hora para llegar a ese monto.

De neto a tarifa: el recorrido completo con números

Estos son los pasos con el caso base (neto de $5.000.000, gastos de $300.000, 15 días de vacaciones, un mes sin contrato, ARL nivel I y retención por art. 383 con renta exenta):

PasoMonto
Neto que quieres recibir$5.000.000
Más provisiones (vacaciones y mes sin contrato)$691.700
Más gastos fijos$300.000
Objetivo mensual antes de aportes$5.991.700
Más salud, pensión y ARL$786.916
Contrato mensual a facturar$6.778.616
Tarifa con 160 horas$42.366 por hora
Tarifa con 110 horas$61.624 por hora

El IVA: se suma encima, no forma parte de tu ingreso

Si eres responsable de IVA, debes sumar la tarifa general del 19 % (art. 468 del Estatuto Tributario) sobre lo que facturas. Con el contrato del ejemplo, el IVA es $1.287.937 y el total de la factura, $8.066.553. Por hora, $42.366 se convierten en $50.416 con IVA. Ese impuesto no es tuyo: lo recaudas y lo trasladas a la DIAN, y tampoco entra en el IBC.

Muchas personas naturales no son responsables de IVA. Entre otras condiciones, sus ingresos brutos del año anterior o del actual deben ser inferiores a 3.500 UVT ($183.309.000 con la UVT de 2026), aunque la calificación depende de más requisitos. Si estás cerca del límite, consulta a un contador antes de cotizar contratos grandes: pasar de no responsable a responsable cambia el precio final de tu servicio para clientes que no pueden descontar IVA.

Errores al cotizar y cómo evitarlos

Los cálculos de esta guía son una estimación con supuestos declarados; no reemplazan a un contador ni son asesoría tributaria. Sirven para llegar a la conversación con el cliente con una cifra defendible. Estos son los descuidos más caros:

  • Cotizar el neto y olvidar que aportes y retención se calculan sobre el contrato, no sobre lo que recibes.
  • Suponer 160 horas facturables sin haber medido cuántas facturas de verdad.
  • No dejar provisión para vacaciones ni meses sin contrato, y terminar endeudado en el primer mes vacío.
  • Asumir la retención sin preguntar al cliente cómo la practicará, cuando la diferencia puede ser de casi $865.000 al mes en una factura de este tamaño.
  • Olvidar que el piso de cotización es un salario mínimo: con contratos pequeños, el aporte pesa más como porcentaje.
  • Firmar un contrato de prestación de servicios con horario fijo y órdenes directas: si hay subordinación, la relación puede ser laboral por más que el papel diga otra cosa.

Haz el cálculo con tus datos

Estas herramientas aplican lo que explica la guía, con la fórmula a la vista.

Preguntas frecuentes

¿Cotizo sobre el 40 % aunque gane menos del mínimo?
Cotizas sobre un salario mínimo como mínimo: $1.750.905 en 2026. Eso pasa cuando tu contrato mensual es inferior a $4.377.263, porque el 40 % queda por debajo del piso.
¿Quién paga la ARL, yo o mi cliente?
En los riesgos I, II y III suele pagarla el contratista. En los niveles IV y V, la norma obliga al contratante a asumirla. Aun así, conviene incluirla al cotizar para conocer el costo total del contrato, y confirma con tu cliente qué nivel de riesgo aplica a la actividad.
¿Qué pasa si mi cliente no me practica retención?
La retención es un anticipo, no un costo. Si no te la practican, no te quitan ese dinero de la factura, pero al declarar renta pagarás el impuesto completo de una vez, así que conviene apartarlo. Si el cliente te retuvo de más, lo recuperas en la declaración con el certificado de retenciones.
¿Puedo cobrar prima y cesantías como independiente?
No, porque no eres empleado. Esos costos deben ir dentro de tu tarifa como provisiones, y por eso la tarifa por hora es más alta que un salario equivalente. Cobrarlos como conceptos separados en la cuenta de cobro suele confundir al cliente y no cambia que sean tu responsabilidad.
¿Esta guía sustituye a un contador?
No. Es información orientativa con supuestos claros. Tu situación puede incluir deducciones, dependientes, cotizaciones de varios contratos o condiciones de IVA que cambian el resultado. Para tu caso concreto, valida las cifras con un contador antes de firmar un contrato largo.

Fuentes

Esta guía es información general con fines orientativos y no constituye asesoría legal, tributaria, financiera ni médica. Las cifras y las normas cambian: verifícalas en la fuente oficial antes de tomar decisiones. Cómo trabajamos y cómo corregimos errores: política editorial.

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